Maruxa

Maruxa es optimista por naturaleza. A todo lo que le ocurre le saca inmediatamente su lado positivo. Se podría pensar también que es una mujer fuerte, entera. No pondremos en duda que también podría serlo, pero no es la cualidad por la que destaca. Tiene la facilidad de reconvertir todo lo malo en algo bueno.

Si se rompiera una pierna, por ejemplo, no se lamentaría de ello. Viviría la experiencia y se alimentaría de ella. Antes de nada respiraría aliviada por haber tenido las dos sanas antes del percance. Después haría de su cojera algo absolutamente normal para que no la influyera. Su primera creencia es no permitir que nada externo le pueda cambiar su manera de pensar, y aceptar su mal como una normalidad le permite seguir como si nada hubiera cambiado. Y, por último, nunca se preguntará “¿Por qué a mí?”, sino que la cambiaría por un “¿Y por qué no?”.

Muchos ven en esta actitud un exceso de conformismo y una falta de rebeldía. Es posible, pero es su actitud ante la vida. Sufre y llora, como todo el mundo. Pero ese sentimiento tarda poco tiempo en ser reconvertido. Es como ha encontrado su camino a la felicidad. Le gusta ser así, y no piensa cambiarlo.

Es por eso que dicen de ella que sus lágrimas se convierten en pajarillos.

1 comentarios:

  Bruixeta

9 de gener de 2009, 0:22

No creo de Maruxa sea una conformista. En realidad es mucho más difícil salir adelante con una sonrisa que llorar los infortunios.
Yo creo que es una valiente.