Hoy no me suicido

La vida es una mierda. Una auténtica, soberana e inigualable mierda.

Lo piensa mientras camina de vuelta a casa, un sábado por la tarde después de haber trabajado todo el día sin saber siquiera si le pagarán esas horas extras. Lo más curioso del caso es que se conformaría con conservar su puesto el lunes al llegar de nuevo a trabajar. Aunque ....

El banco todavía va a ser dueño de mi casa durante los próximos 37 años, banco que se apropia del 70% de mi sueldo nada más cobrar para pagarla. Y este mes seguro del coche, impuestos .... ¡Bah! Vaya mierda.

Reniega a la vez que le da una patada a una piedra, que sigue con la mirada hasta que llega a los pies de una pareja que pasea su amor sin complejos, ajenos a las miradas de los transeuntes.

Sí, sí. Fíate de ella y te arrancará el corazón, chaval. Todo será muy bonito al principio. Que si cariñitos, arrumacos, atenciones, buen sexo y de manera continuada. Pero .... ¡ay chaval! Luego vendrá con que si pensaba que cambiarías, que con esa barba no hay Dios que te bese, que la cerveza de la nevera te la coges tú, que si me duele la cabeza, .... hasta que llegas una tarde pronto a casa para sacarla a cenar a modo de sorpresa, y te la encuentras en la ducha en plena sesión de sexo salvaje en un día de supuesta regla y con tu mejor amigo; el hombre con la barba más espesa que puedas imaginar. Si es que la vida es una espectacular y gigantesca mierda.

Llega al portal de casa, y nada más abrir la puerta coincide con la pareja del tercero que acaban de estrenar maternidad. El padre le saluda con una sonrisa de oreja a oreja mientras acaricia con su mano la cabeza de su hijo, amarrado a él usando una de esas bolsas que permiten llevar al bebé en contacto con el pecho.

Disfruta. Disfruta de él mientras puedas, mientras no sepa articular palabra. Porque a la que aprenda a pedir, .... aaaaamigo. Entonces se acabó la tranquilidad. Que si quiero esto, que si quiero aquello, .... Y luego, cuando te separes, porque no dudes que tu mujer te engañará, te vendrá con el rollo de que el "novio de papá me compra todo lo que le pido". En un chantajista de los cojones. En eso se convertirá tu adorado bebé. En un chupasangre que querrá vivir a tu costa hasta que se jubile. Lo dicho. Una impresonantemente enorme mierda es la vida.

Al llegar a casa deja caer el abrigo sobre el piso y llega a su habitación arrastrando los pies. Se sorprendió al verse reflejado en el espejo de pie, como si fuera la primera que hubiera visto esa imagen. Entonces comenzó a desnudarse sin dejar de mirarse fíjamente a los ojos, como queriendo descubrir una pizca deilusión tras esos ojos; provocar una chispa que encienda una pequeña llama dentro de él. Pero nada. No encontró nada, y eso le entristeció todavía más. Repasó con la mirada ese cuerpo en calzoncillos que estaba frente a él: Tío. Estás hecho una auténtica vida.

¿Quien me va a echar de menos? ¿La puta de mi mujer cuando vea que no le he ingresado la pensión el día 2? ¡Qué se joda! - mascullaba entre dientes mientras abría el armario buscaba una cuerda - ¿El cabrón de mi hijo cuando llame para pedirme el último juego del ProFifa nosequé? ¡Qué le den! ¡A tomar por culo todo!

Dejó la banqueta bajo la viga que atravesaba el comedor de punta a punta y lanzó la soga sobre ella de manera que quedara colgada. Se la anudó al cuello y se dispuso a llevar su suicidio adelante: Total. ¿Qué tengo que hacer mañana? Nada. Si es domingo y ....

Las tres patas de la banqueta seguían sobre el suelo. Se llevó su mano a la boca quedando en pose pensativa. Mañana hay paella en casa de la yaya. Para una vez que puedo comer en condiciones .... Ya si eso lo dejo para el lunes.

1 comentarios:

  David

7 de febrer de 2009, 21:20

jeje! siempre hay un motivo para elegir la vida! :D