Mi uniforme

“El amor de tu mirada nunca vista
La pasión de tu boca nunca besada
La fuerza de tus manos no acariciadas”


Así llega a mí tu deseo tejido con caricias,
estampado en susurros viajeros
y adornado con preciosos botones
ávidos de acercarse despacio a sus ojales
para unirse y sentirse presos.

Un traje a medida que me enfundas cada mañana
y que me abraza delicadamente durante el día.
Una tela que me inyecta dosis de tú
y que mi cuerpo ya interpreta como propias.

En la noche me desvistes para que te extrañe.
Mi piel te pide, mis labios te buscan.
Mi boca te grita hambrienta de un cuerpo
que se hace real cuando mis caricias me rozan.

Es entonces cuando hilamos el nuevo tejido
con la materia prima de los sentimientos desbocados.
Es entonces cuando la pasión brota y desborda.
Cuando nuestras manos crean un nuevo vestido
con el amor amante y desafiante.

Y así, con un nuevo uniforme,
amaneceremos relucientes.

1 comentarios:

  Maria

16 de juny de 2009, 22:25

Un tejido que se teje y se desteje cada dia como un eterno renacer.