Nunca me peino por las mañanas


Dibujo propiedad de chiquimedia.org

Marcos salió corriendo de casa en dirección al cole. Había soñado algo increíble y tenía unas ganas locas de explicárselo a su amigo David porque, sin duda alguna, iba a alucinar. Era un espectáculo verlo: los pulgares bajo las asas de la mochila, la mirada al frente sin perder ni un momento de vista el colegio, sus piernas moviéndose veloces para llegar cuanto antes, sus tobillos elásticos sorteando con destreza las ridículas carteras rodantes de sus compañeros de escuela,... Debía darse prisa porque este sueño era lo más. Lo tenía todo para convertirse en una gran aventura y no podía quedarse en blanco como otras veces. "No. Esta vez no. Es tan, pero tan flipante que no se me puede olvidar".

Ya veía a David en medio de la fila de su clase. Marcos se sonrió pensando en la cara que iba a poner su amigo mientras le relataba la historia. Le llamó con un "¡Daviiiid!" que oyó media escuela y comenzó a pensar cómo argumentar esa increíble historia de piratas rumbo al Caribe .... ¿o era Escandinavia? ¡Eso es! Y eran exploradores polares que...

Sus piernas se agotaron de repente. Sus pies eran ahora de plomo, como los de los buzos investigadores del fondo del mar que ahora creía que protagonizaron su sueño de anoche. Su semblante era ahora la definición de la decepción y el fracaso. David, que ya por experiencia sabía lo que estaba pasando por la cabeza de Marcos, se acercó a él y le rodeó el hombro con su brazo.

- Tranquilo. Ya pasará. No te preocupes demasiado. Ayer leí en la Wikipedia que eres demasiado pequeño para tener Alzheimer. Igual lo tuyo tiene cura.

Esa tarde, Marcos planeó una estrategia totalmente diferente para recordar las aventuras increíbles que vivía por las noches. Se dio cuenta que debía haber un momento en el que esos sueños se esfumaban de su cabeza, y seguramente las prisas y las ganas de explicárselo a David no le permitían percatarse de cuando ocurría. Así que decidió tomarlo con calma la próxima vez.

Y a la mañana siguiente se despertó después de un gran sueño en el que aparecían impresionantes caballeros con relucientes armaduras. De camino a la cocina recordaba esos enormes caballos blancos con los que David y él encabezaban la tropa al galope, rumbo a una batalla que seguro lograrían vencer. La cuchara de los cereales se convirtió en la espada con la que atravesó innumerables orcos la noche anterior. Cepillarse los dientes le trajo a la memoria esas comidas en el salón del castillo de un rey agradecido por haber sido liberado de la sumisión a las fuerzas del mal. Al vestirse, casi pudo rozar esas prendas que lucía en el baile de gala y, al comenzar a peinarse, tuvo ante él a aquella hermosa princesa de mirada de agua y pelo largo lacio y rubio... ¿moreno? ¿O era una pelirroja irlandesa? ¿Y de qué color era su vestido? ¿Azul? ¿Blanco?

Marcos se quedó mirando el peine tratando de encontrar una explicación razonable... Y la encontró. Allí, entre las púas, una partícula de sueño quedó atrapada. Una minúscula y pajiza brizna con tonos blanquecinos le recordaron al pelo y el vestido de la princesa con quien bailó en el sueño. "Así que por eso os olvidaba, ¿eh? Pues iré con más cuidado a partir de ahora con vosotras".

Y continuó peinándose despacio y revisando minuciosamente su peine para no perder ni un detalle de esa maravillosa aventura. Luego, se encasquetó una gorra y se dirigió, ahora sí, raudo y veloz al encuentro de David para poder explicarle, por fin, uno de sus sueños. Y también el sorprendente hallazgo de las partículas de sueños enmarañadas en el pelo.

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- Entonces ... ¿Es por eso que tío David va siempre despeinado?

Ariadna asintió a la vez que miraba de reojo a David, y pensó si algún día dejará de inventar historias a sus hijos para disculpar la dejadez higiénica de su hermano.

2 comentarios:

  David

6 de gener de 2010, 22:29

jajajajaja! que caaaa-abrón! :D

(y majo a la vez)

eso sí...

vendettaaaaaaaaaaa!!! XDDD

  Ariadna

7 de gener de 2010, 9:20

Jajajaaaa!!! Hubiera preferido ser la princesa!!! jajajaaa!!! Qué bueno! A ver cuando nos vemos, artista!... Un besazo! :-)